El monolito carmesí

Luego de ver a toda mi familia morir, he caído enfermo yo también con esta plaga inmunda, sin embargo, ahora existe una cura, siento que todo da vueltas, el escalofrío y el dolor me consumen mientras un clérigo de Eiláatir que se apiadó de mi, del cual no se ni su nombre, me lleva a rastras hacía uno de los edificios construidos de manera apresurada en dónde se le pone fin a la perversión cetrina, al llegar estaba perdiendo la consciencia, pero sentí como me acostaban en una especie de zanja, entre los delirios de la fiebre pensé que era mi tumba, logré abrir mis ojos por un instante, vi un altar y varios seres alrededor de alguien más que yacía en aquella estructura pétrea, sabía lo que se avecinaba, en un grito profundo y desgarrador, clamando a su diosa, se derramó su sangre y se distribuyó, cuando el líquido se esparció y tocó mi cuerpo, sentí un alivio que las palabras no alcanzan a describir, al recobrar las fuerzas me senté por fin, al igual que yo, 50 enfermos más se levantaron invictos ante esta peste, otros no tuvieron tanta suerte, la sangre del mártir no les había curado y fallecieron rodeados por los restos de sus entrañas.
— Testimonio de un hombre curado

Arquitectura

Son estructuras bajas a base de roca pulida, en forma de pirámide escalona, con 4 o 5 escalones, y un altar en su parte superior para realizar el sacrificio. Además tiene una serie de canales que distribuyen a su alrededor la sangre del sacrificado, la cual se verte en las zanjas en las que se depositan los cuerpos de los afectados.

Generalmente, se tallan los símbolos del dios al que está dedicado el altar, dependiendo del clero que lo construya, se ubican velas alrededor y se quema incienso creado por los Ghredos para dotar estos espacios con un aire sagrado, además de mitigar el olor putrefacto que desprenden los enfermos que están en etapa final de la enfermedad.

Ejemplo de un zigurat de la perversión construído por un acaudalado noble enfermo.

Historia

Un grupo de aventureros descubrió a través de un clérigo de Arrenjel que si una criatura se sacrificaba a sí misma con la intención pura de sanar a los demás, se lograría aliviar a los enfermos. Sin embargo, nunca se logró determinar con exactitud cómo funcionaba, ya que en cada ocasión variaba la cantidad de enfermos curados, al parecer, si era un clérigo quien se sacrificaba, lograba curar casi siempre a más víctimas que si lo hacía un simple mercader o granjero, además, se comprobó que la vida de la criatura no podía ser tomada por otra criatura, ya que no curaba a nadie, ni podía ser revivida posteriormente, ya que los enfermos volvían a contraer la perversión cetrina.

La mayoría de los clérigos que se dedicaron a documentar el funcionamiento de los sacrificios, encontraron que al parecer la clave estaba en la sangre del mártir, por lo tanto, idearon una construcción en la que se pudiera optimizar este preciado recurso, con ayuda de los enanos, quienes siempre han sido reconocidos por sus dotes en el arte de la construcción, crearon estas estructuras

Fecha de fundación
Pentamón 3 del 2 CH época novena
Nombres alternativos
El zigurat de la perversión

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