Vaelor es un mundo forjado entre la ceniza de los dioses y la sangre de los hombres. Antaño, las deidades caminaban entre mortales, otorgando sabiduría, poder y destrucción a partes iguales. Bajo su mirada, se alzaron reinos imponentes, ciudades talladas en roca y juramentos eternos. Pero los dioses desaparecieron —o se ocultaron— y con ellos se desvaneció la edad dorada de los hombres.
Hoy, Vaelor es un eco de su antiguo esplendor. Castillos en ruinas vigilan caminos olvidados, tribus salvajes disputan territorios con los restos de imperios caídos, y los muertos ya no descansan. Desde los cielos cayó el Umbrium, un mineral oscuro como el rencor, enviado —dicen— por un dios traicionado. Allí donde se forja, la muerte cobra nueva vida.
Algunos buscan restaurar la gloria perdida. Otros solo quieren sobrevivir.
Pero todos tiemblan al recordar que los dioses no han muerto… solo han callado.