Arvandir
11/01/4582
Hace incontables eras, antes de que el tiempo tuviera forma y la luz conociera la sombra, existía solo el Espiral Eterno, un vacío danzante de energía pura. En su centro habitaban dos dioses primordiales: Ilyrion, el Tejedor de Destinos, y Nythera, la Forjadora de Esencias.
Ilyrion tejía la realidad como un manto infinito, uniendo hebras de luz y sombra. Nythera, con sus manos de fuego estelar, moldeaba las esencias que darían forma a las criaturas y a las tierras. Sin embargo, su creación carecía de estabilidad: los mundos nacían y se deshacían en un instante. Frustrados, decidieron forjar un único plano, uno que resistiera la prueba del tiempo.
Nythera creó cinco piedras fundamentales a partir de sus propias lágrimas ardientes, cada una representando un aspecto esencial del equilibrio: Luz, Oscuridad, Vida, Muerte, y Cambio. Ilyrion tomó estas piedras y las incrustó en una vasta red de hilos celestiales, formando un el mundo que conocemos ahora como Arvandir.